Si tienes en tu bolsillo tu primera tarjeta de crédito o estás a punto de obtenerla, déjanos felicitarte porque ese producto financiero te brindará la posibilidad de adquirir bienes y servicios que ayudarán a mejorar tu calidad de vida. Sin embargo, debes ser muy cuidadoso en su uso y conocer los riesgos y limitaciones que debes tener con tu nuevo plástico.

En una definición simple, esa tarjeta te brinda acceso a una línea de crédito determinada por un banco, la cual está ligada principalmente a tus ingresos mensuales. Ojo, aquí debes tomar que NO es una extensión de tu salario o “dinero gratis”. Como cualquier otro producto, tiene un costo que debes cubrir, mes a mes.

De acuerdo con el Banco de México, se trata de una tarjeta que sustituye al efectivo y te permite realizar compras hasta que agotes su límite. En ese sentido, veamos sus costos y beneficios.

¿Cuáles son los beneficios de una tarjeta de crédito?

Su principal objetivo es darte la posibilidad de obtener productos y servicios que sería muy complicado pagar en efectivo o te llevaría mucho tiempo ahorrar para adquirirlo. Pero más allá del simple hecho de comprar, te brinda otras ventajas que te pueden ayudar a tener una buena estrategia en el comportamiento de tus finanzas personales:

 

  • Puedes planear tus gastos y programas pagos.
  • Sustituye el uso del efectivo.
  • Te permite acceso rápido a dinero para emergencias.
  • Accedes a ofertas especiales, promociones y otros servicios que ofrecen los bancos.
  • Bien manejadas, son la puerta a productos bancarios con mayor línea de crédito.

 

A la par, si en algún momento de tu vida tienes la posibilidad de viajar al extranjero, una tarjeta de crédito será indispensable para que puedas hacer una reservación en un hotel e incluso te puede garantizar ayuda por parte de la institución financiera en caso de que se te presente una eventualidad.

¿Cuáles son las desventajas de una tarjeta de crédito? 

Como decíamos al inicio, tienen un costo y es muy importante cubrirlo en tiempo y forma. Este tipo de producto financiero se puede volver un verdadero dolor de cabeza si dejas de pagar. En ese sentido, el problema más común es la acumulación de intereses moratorios, que a medida que se atrasan las mensualidades van creciendo y si no se detienen a tiempo, alcanzan montos que pueden golpear severamente tu bolsillo o puede llegar el punto en que no puedas pagarlos y cargar con una deuda millonaria.

En un ejercicio de autocrítica analiza qué tan responsable eres para cumplir con un pago mensual. Si tu conclusión es que no eres disciplinado, una tarjeta de crédito no es recomendable para ti.

Otro error recurrente y que lleva al sobreendeudamiento es tener más de una tarjeta. Mucha gente considera que tener varios plásticos equivale a ser una persona con elevado poder adquisitivo, sin embargo, cada una de ellas tiene un costo con lo que se recomienda tener una sola sin adeudos, lo cual abre la posibilidad de tener una línea de crédito mayor, además de que abre la puerta a otras tarjetas que otorgan mayores beneficios.

 

Así, además de estar endeudado y comprometer tus ingresos en el pago de las tarjetas, otro riesgo implícito es el deterioro de tu historial en el Buró de Crédito. Al tener un mal comportamiento, simple y sencillamente estás cerrando la llave del financiamiento y va a costar mucho tiempo y dinero volver a ser considerado por un banco para una tarjeta u otro tipo de producto financiero.

 

¿Cómo negociar una deuda de tarjeta de crédito? 

 

Si ya tienes tiempo usando tarjetas de crédito y por alguna razón se te complicó cumplir con tus mensualidades, es momento de que hagas un alto en el camino y busques una alternativa para evitar que tu deuda siga creciendo. La ayuda profesional de una reparadora de crédito puede ser una alternativa viable para corregir tus finanzas personales.

 

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