Una situación de sobreendeudamiento puede llevar a los deudores a caer en la tentación de usar crédito para intentar saldar compromisos anteriores. No lo hagas. Eso es como abrir un pozo para tapar otro.

Mucho menos pienses que usar una tarjeta de crédito que gestionamos en otro país podría ayudarte, pues por el tipo cambio de las divisas podría resultar aún peor. 

Si estás sobreendeudado, lo mejor es disciplinarse. No gastar más de lo que ganas. Así que si estabas planeando otras vacaciones en el extranjero, lo mejor será que lo pienses nuevamente. Si te ofrecen una nueva tarjeta de crédito destinada a viajar, no la aceptes. Especialmente si estás a punto de caer en una situación de impago que te provocará una marca negativa en Buró de Crédito

Frases como: “La voy a tramitar, antes de que me metan a Buró” es lo peor que puedes hacer. 

Aquí te explicamos cómo funcionan las tarjetas de crédito. Lo que debes tener claro es que se trata dinero prestado por un banco o financiero que deberá pagarse en un plazo determinado. 

Coru.com, una plataforma que compara servicios financieros, explica que “las tarjetas te ayudan a pagar en diversos comercios tanto físicos como virtuales. Con una tarjeta de crédito adquieres bienes o servicios, sin la necesidad de desembolsar el dinero en ese momento”.

¿Cómo funcionan las tarjetas de crédito?  

“Las tarjetas de crédito se administran en períodos. Cuando el periodo de cobro con la tarjeta de crédito concluye, el banco emisor envía un Estado de Cuenta. En este resumen aparecen las compras realizadas, disposiciones de efectivo, comisiones y pagos realizados al crédito desde la fecha de corte inicial hasta la fecha de corte final”.

¿Cuáles son los tipos de tarjetas? 

La oferta de tarjetas de crédito es bastante variada y se puede ajustar a las necesidades de cada usuario. Primero, debes conocer la oferta y después decidir cuál conviene más a tu estilo de vida y necesidades de financiamiento. 

  • Programas de puntos y/o recompensas 

Todos los bancos cuentan con un programa de lealtad que se basa en otorgar recompensas o premios a sus tarjetahabientes, por el uso que le den a su cuenta. Este se logra en colaboración con la red de comercios aliados que tienen. 

  • Viajes

Son tarjetas con beneficios especiales en vuelos, hospedajes y comercios nacionales e internacionales, que suelen usar los viajeros. Ofrecen puntos canjeables por boletos de avión, acceso a salas premier en el aeropuerto, renta de autos, noches en hoteles o experiencias. 

Para acceder a los beneficios de la tarjeta de crédito te recomiendo revisar cuánto dinero gastado representa un punto y qué caducidad tienen los puntos sumados. Además, deberás analizar si tienes alguna aerolínea de preferencia, pues esto te ayudará a delimitar las opciones de las alianzas con los bancos. 

  • Vida y estilo

Revisa qué establecimientos de visitas cotidianas como el súper, el cine, bares, restaurantes o algunos otros sitios de entretenimiento, forman parte de la red de aliados. De esta forma podrás aprovechar cada salida para acumular pagos e impulsar los beneficios de la tarjeta de crédito.. 

  • Temporalidad

Por último, mantente atento a la temporada  de ofertas, ya que dependiendo del banco al que pertenezca tu plástico, y la red de aliados con los que trabajan, puede darte beneficios extras como cashback o puntos dobles.

Las tarjetas de crédito no son dinero extra en tus ingresos. No es dinero propio. El gasto que hagas debes considerarlo como un gasto fijo. 

¿Cuándo evitar endeudarte? 

Lo mejor es no pagar con la tarjeta cuando sabes de antemano que tendrás problemas para cubrir los pagos futuros. La deuda acumulará intereses y te sobrepasará, o porque a todas luces se nota que en ese comercio te pueden clonar el plástico. Además evita pagar con tarjeta:

  • Otras deudas: Mala idea. Después tendrás que pagar ambas deudas y probablemente hasta con elevados intereses. Si tienes problemas de atraso acércate con los expertos.
  • Atención médica costosa. Pagar una hospitalización o cirugía es un gran gasto. Imagínate si le añades la tasa de interés de tu tarjeta. Justo este concepto sería mejor resolverlo con un crédito personal, que ofrezca una tasa de interés más cómoda (visita La Tasa)    
  • Gustos solo por ganar puntos o millas. Cada vez que usas tu tarjeta de crédito, el banco te da un porcentaje de la compra que hayas hecho en puntos o millas, los cuales debes acumular para después canjear. Pero si solo compras innecesariamente con este objetivo, tu “promoción” te saldrá mucho más cara.    
  • Vacaciones completas. Está muy bien ayudarte con la tarjeta de crédito para hacer reservaciones. Pero pagarlo ¡todo!, lo lamentarás al regresar del descanso y tener que pagar un dineral, peor aún si te saliste del presupuesto planeado.
  • En bares o gasolineras. Son dos de los lugares donde más se clonan tarjetas, además te expones a un robo de identidad. También te pueden hacer cargos de más.    

Usar una tarjeta de crédito puede representar muchas ventajas y hasta ahorro, pero en ciertos casos es mejor optar por distintos tipos de pago. No pagar con la tarjeta en cada ocasión puede mejorar tu economía.

La mayoría de los casos de sobreendeudamiento e impago llevan una historia de mal uso del crédito. Si ya estás en una situación así, lo mejor es que te acerques a los especialistas para aprender una mejor manera de llevar tus finanzas personales, ahorrar y así saldar tus deudas.

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