Al menos que se trate de un familiar o un amigo que te tenga toda la confianza del mundo, difícilmente alguien te prestará dinero sin un contrato de por medio en el que firmes que te comprometes a devolver hasta el último peso.

Ese documento que te harán firmar como garantía de pago es denominado comúnmente como contrato de préstamo de dinero entre particulares, o bien, contrato de mutuo. 

¡Ojo! Se trata de un acuerdo entre particulares, lo que significa que no es el convenio que celebra una institución financiera cuando pides un crédito. 

En la redacción de este contrato quedará claramente establecido que de por medio hay una transacción, en la que una persona denominada prestamista, le presta cierta cantidad de dinero a otra, conocida prestataria.

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Contrato de préstamo de dinero en efectivo

Pero no es tan simple como que quede plasmado que una persona le debe a otra, también debe quedar estimulado que el prestatario se compromete a devolver la cantidad total a aquella que se la prestó. 

El acuerdo puede ser de dos tipos: a título oneroso o a título gratuito. El primero es el más común, pues en él se incluye un porcentaje de intereses sobre la cantidad o capital del dinero prestado. 

Este modelo es el utilizado por personas que se dedican a prestar dinero sin ser instituciones financieras, dado que esa es la manera en la que obtienen ganancias.

En este caso debes tener cuidado y en manera de lo posible tratar de recurrir a una institución financiera, pues este tipo de personas te van a cobrar intereses usureros, es decir, mucho más elevados que el promedio de la banca. 

El segundo tipo, el de a título gratuito, estipula que el préstamo no devengará intereses sobre el capital o dinero prestado, es decir, la obligación del prestatario es simplemente de devolver la cantidad prestada originalmente.

Este tipo de acuerdo suele darse entre personas que se tienen confianza, como por ejemplo familiares o amigos. 

Asimismo, en el contrato deberá quedar estipulada la duración del préstamo, así como si se pagará en parcialidades o en una sola exhibición. 

¿Cómo se le da validez jurídica al contrato? 

Lo primero que hay que tener en mente para que este contrato sea válido ante la ley es que debe estar firmado por las dos partes involucradas en la operación, de lo contrario será imposible comprobar su validez. 

Una vez que el contrato se encuentre firmado, las partes deberán adjuntar copia de su identificación oficial, posteriormente, para solventar su legalidad, se debe recurrir a un notario público. 

Consecuencias de no pagar 

Antes de firmar un contrato de este tipo debes tener muy en cuenta que todo en la vida tiene consecuencias, y no cumplir con un convenio firmado de tu puño y letra no será la excepción. 

De darse el caso de que el deudor no cumpla con lo prometido y no pague la deuda como quedó exactamente estipulado, el prestamista puede recurrir a instancias legales para recuperar su dinero. 

Lo primero que debe quedar claro en este caso es que nadie puede ir a prisión por no pagar una deuda, al menos que se compruebe que se trata de un fraude. 

No obstante, de comprobarse la deuda mediante un juicio, la autoridad obligará a pagar al deudor, y en caso de que este no cuente con los recursos necesarios, se puede llegar hasta el embargo de bienes.   

Ahora que ya sabes lo que estás firmando y las consecuencias que te puede traer no cumplir con lo acordado, trata de no adquirir deudas innecesarias, recurre a ellas sólo en caso de ser necesario y siempre cumple con lo estipulado. 

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